Liofilización
Quitamos el agua, conservamos todo lo demás. Así la fruta fresca se convierte en un snack crujiente que dura.
Secado por congelación
La liofilización es un método de conservación en el que la fruta se congela y luego se somete a vacío para que el hielo pase directamente a vapor, sin pasar por estado líquido. Al no usar calor intenso, la fruta mantiene su forma, su color, su sabor y sus nutrientes.
Selección y preparación
Elegimos fruta madura y de calidad, la lavamos y la cortamos en el formato final: láminas, trozos o fruta entera.
Congelación a −45 °C
El agua de la fruta se congela rápidamente. Esto fija su estructura y evita que se dañe durante el proceso.
Vacío y sublimación
En una cámara de vacío se aplica calor suave y el hielo se transforma directamente en vapor. Aquí se elimina la mayor parte del agua sin cocinar la fruta.
Secado final
Se retira el agua restante hasta dejar la fruta ligera y crujiente, con humedad mínima para que se conserve por mucho tiempo.
Envasado protegido
La fruta se envasa de inmediato en empaques que la protegen de la humedad y el aire, para que llegue a ti con su crocancia intacta.
Por qué liofilizar
Sabor intenso
Al quitar el agua, el sabor de la fruta se concentra y se siente más.
Color natural
El proceso a baja temperatura mantiene los colores de la fruta fresca.
Ligera y crujiente
Una textura aireada que se deshace en la boca, ideal para snack y para cocina.
Larga duración
Sin agua, la fruta se conserva por más tiempo sin necesidad de refrigeración.
Sobre la fruta liofilizada
¿La fruta liofilizada tiene aditivos?
El proceso de liofilización no requiere agregar nada: es fruta a la que se le retira el agua. Revisa siempre el detalle de ingredientes de cada producto en su ficha.
¿Cómo se consume?
Directa como snack, en cereales, yogur o batidos, o como topping en repostería y cocina. Los polvos se mezclan fácilmente en bebidas y preparaciones.
¿Cómo la guardo?
En un lugar fresco y seco, y bien cerrada después de abrir el envase, para que mantenga su crocancia.